La complicidad del Gobierno griego con Israel dificulta el avance del Gernika

El Gernika es el reflejo del esfuerzo de la sociedad española para aportar a la “Segunda Flotilla de la Libertad – Sigamos siendo humanos” un barco del estado español con el objetivo de romper el bloqueo que de forma unilateral e ilegal está imponiendo el gobierno israelí sobre la Franja de Gaza, cometiendo un crimen contra la humanidad al ser una acción de castigo contra la población civil. Con esta finalidad intentó zarpar a finales de junio junto a otros diez barcos y dos cargueros con ayuda humanitaria.
 
Sin embargo la operación se vio truncada por la acción cómplice del gobierno griego que poniéndose del lado del bloqueo detuvo los barcos en dos frentes: uno irregular, solicitando más documentación y permisos de los exigibles a cualquier otra embarcación que no fuera de la Flotilla y por otra parte de forma ilegal al sacar un decreto de la época de la dictadura militar que impedía acciones consideradas contrarias a la seguridad nacional, en este caso navegar hacia Gaza. Esto está en total oposición a la legislación europea, a la ley marítima internacional y al derecho de navegación en aguas comunitarias.
 
Tras un mes de bloqueo del Gernika en el puerto de Kolympari y no haber obtenido ni respuestas satisfactorias por parte de la autoridad portuaria ni ningún apoyo por parte del gobierno español, se decide ocupar pacíficamente la embajada de España en Atenas como medida de protesta. Tras una semana sin resultados se inicia una huelga de hambre haciendo que tres días después un oficial de la autoridad portuaria de Chania se presentase en el Gernika acompañado de dos inspectores del INSB (International Navy Survey Bureau), proponiéndonos navegar libremente a cambio de que los activistas españoles abandonasen la embajada, acuerdo que aceptamos sin imaginar que sería incumplido.
 
Se nos obligó a navegar de forma precipitada y bajo la vigilancia de barcos de la armada griega en condiciones meteorológicas adversas para nuestra embarcación, lo que hizo que en dos ocasiones se estuviera al borde de la tragedia y que del mismo modo se ocasionaran graves daños al barco, para los cuáles se ha buscado un puerto donde proceder a la reparación. Para agravar más el tema, en el segundo puerto de partida, Agia Pelagia, se pidió que viniera otro inspector del INSB a quien la autoridad portuaria obligó a hacer un informe irregular, hecho al cual el inspector se negó rotundamente.
 
El pasado jueves, desde la oficina de aduanas de Gythio, tercera escala en Grecia, se nos ha informado que nuestro tiempo de estancia en estas aguas concluirá dentro de un mes según la legalidad vigente y debido al abanderamiento del barco por Comoros. Desde esta oficina se nos reclama que para poder permanecer por más tiempo en las aguas griegas el armador ha de pagar los impuestos correspondientes, siendo estos de un 25% del coste de compra de la embarcación (lo que supondría unos 37.500 euros).
 
Tras recibir esta notificación y estando imposibilitados de salir de las aguas griegas por el momento, se nos antoja que la estrategia contra las embarcaciones de la Segunda Flotilla de la Libertad por parte de Israel y del gobierno griego buscan no solo el bloqueo de los barcos sino el hundimiento económico de las organizaciones que han hecho posible las diferentes campañas de denuncia del bloqueo a la Franja de Gaza.
 
Las decisiones políticas de un gobierno que ha decidido hacer el trabajo sucio a Israel han provocado más de un mes de bloqueo en Grecia y diferentes contratiempos mecánicos que han inhabilitado el barco para navegar de manera inmediata. De igual modo, todos los retrasos impuestos por las autoridades griegas han hecho que la tripulación que participaba en la navegabilidad de este barco de manera solidaria, tengan que abandonar la misión y regresar a sus hogares quedándose el Gernika sin tripulación y sin posibilidad de encontrarla de manera inmediata.
 
En estos momentos estamos en la obligación de defender nuestro barco de los ataques políticos y lograr sacarlo de aguas griegas en perfectas condiciones de navegabilidad y preparado para nuevos proyectos.