El barco de judíos ‘Irene’ que se dirigía a Gaza ha estado interceptado por el ejército Israelí

Fuentes palestinas afirman que los soldados de ocupación israelíes han interceptado a las 11.30h de hoy, 28 de septiembre, la nave “Irene”, que pretendía llegar a la Franja de Gaza para romper el asedio que sufre. Los activistas, algunos de ellos israelíes, llevaban una carga simbólica. El barco está siendo remolcado, en esos momentos, al puerto de Ashdod. El gobierno y el mando militar de Israel han cumplido así su amenaza de utilizar cualquier medio para frustrar ese nuevo intento de quebrar el férreo bloqueo naval y terrestre impuesto al enclave palestino en 2006 y arreciado en junio de 2007, tras la llegada al poder de Hamas. Israel ha alegado que los pacifistas ingresaron a la llamada zona restringida y se les ha confiscado la carga solidaria consistente en juguetes, purificadores de agua, medicinas y otros insumos para la empobrecida población de la Franja.

Todo empezaba alrededor de las 11.00h de la mañana, cuando un barco de la marina israelí hizo contacto por radio con el barco ‘Irene’ preguntando a los activistas: “¿A dónde vais? ¿De dónde venís? ¿Qué nacionalidades se encuentran a bordo?”, según la web del barco judío http://jewishboattogaza.org/ . La tripulación respondió: “Venimos de Farmagusta, las nacionalidades a bordo son británica, estadounidense, alemana e israelí, vamos!”. El ‘Irene’ es el último buque que ha salido para tratar de romper el embargo que hace tres años que sufre la población palestina, después de la condena internacional habida por el ataque a la Flotilla de la Libertad el pasado mes de mayo. El activista israelí Rami Elhanan, que viajaba a bordo, ha declarado a la Radio Israel que dos buques militares escoltaron la embarcación mientras otros estaban en posición de alerta y con armamento pesado en el Mar Mediterráneo.

El Ministerio de Exteriores israelí calificó el viaje de “una provocación por motivos políticos”. 
 Nueve activistas fueron asesinados en mayo cuando comandos israelíes irrumpieron en la nave principal de la Flotilla, el Mavi Marmara. La condena internacional provocada por la muerte de los nueve activistas obligó a Israel a flexibilizar el bloqueo por tierra de Gaza, pero el bloqueo naval sigue en vigor. La tensión subió ante el temor de que los militares israelíes repitieran el brutal abordaje del barco Mavi Marmara, que integraba la flotilla humanitaria Libertad y en el cual murieron nueve pacifistas turcos, el pasado 31 de mayo. La semana pasada, un comité encargado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU valoró de desproporcionado e injustificado el ataque a aquella flotilla en aguas internacionales, incidente condenado a nivel mundial y en el que hubo decenas de heridos.

El capitán Glynn Secker esperaba que la marina de guerra interceptase el ‘Irene’, un barco con nueve activistas judíos de Israel y otros países y dijo, en su momento, “No vamos a obedecer, no los vamos a ayudar. Pero no vamos a enfrentarnos a ellos físicamente. Somos activistas no violentos”. El capitán Secker preveía que el catamarán fuese remolcado hasta el puerto de Ashdod, como ocurrió con anteriores embarcaciones que intentaron romper el bloqueo. Israel, con la cooperación de Egipto, impuso el bloqueo en junio de 2007. El embargo ha hecho que 1,5 millones de habitantes de Gaza vivan en la miseria.

La coalición de la Flotilla de la Libertad anunció ayer que enviará una nueva Flotilla de al menos ocho barcos para tratar de romper el bloqueo a finales de este año; pero no se anunció ninguna fecha.