El barco Dignité/Karama de la Flotilla de la Libertad abandona Grecia rumbo a Gaza

La acción del barco francés no es una versión reducida de la Segunda Flotilla de la Libertad, sino un prólogo de lo que ha de llegar

Kastellorizo (Grecia), 17 de julio 2011.- El barco francés ‘Dignité/Karama’ (Dignidad en francés y árabe) abandonó la isla griega de Kastellorizo a las 8:30pm del sábado 16 de julio, rumbo sur y con diez pasajeros a bordo que representan a la Segunda Flotilla de la Libertad – “Seguimos Siendo Humanos”.  El resto de barcos de la Flotilla fueron sucesivamente bloqueados en diferentes puertos griegos mediante repentinos impedimentos administrativos, retirada de banderas y hasta sabotajes.

 

El ‘Dignité’, que navega con bandera francesa, partió de Córcega el 25 de junio y permaneció en aguas griegas las pasadas semanas, que ahora abandonan sin seguimiento ni de los guardacostas ni la armada griega. Entre los pasajeros se encuentra Dror Feiler, portavoz de “Rumbo a Gaza – Suecia” y a su vez representante de “Judíos Europeos por una Paz Justa”, junto a Vangelis Pissias, portavoz de “Rumbo a Gaza – Grecia”, Claude Léostic y Thomas Sommer-Houdeville de la campaña “Un barco francés para Gaza”, Omeyya Naoufel Seddik (FTCR – Federación de tunecinos por una ciudadanía en ambas riveras), Stéphan Corriveau (Rumbo a Gaza – Canadá) y otras personas representantes de las campañas canadiense, francesa y griega en el ámbito de la Segunda Flotilla de la Libertad. A bordo del ‘Dignité’ también se encuentra Amira Hass, reconocida periodista israelí que informa para Haaretz y un equipo de la cadena Al Jazeera.

 

Kastellorizo se encuentra al este de las islas griegas y a pocas millas de la costa turca. Una buena parte de la población de Kastellorizo se refugió en Gaza a raíz de la II Guerra Mundial, donde permaneció durante años. El alcalde, Paul Panigiris, nació en Gaza como muchas otras personas de la isla, un territorio que una vez fue tierra de acogida y hoy esté sufriendo un bloqueo.

 

La acción del ‘Dignité’ no es una versión reducida de la Segunda Flotilla de la Libertad, sino un prólogo de lo que ha de llegar. Constituye un mensaje para el gobierno de Israel, para la comunidad internacional y para el pueblo asediado de Gaza: la Flotilla de la Libertad no se rendirá hasta que el ilegítimo e inhumano bloqueo al que Gaza está sometido no cese. ¡Gaza, allá vamos!