Informe sobre el impacto del bloqueo israelí impuesto a la Franja de Gaza

El Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR) ha publicado el informe (inglés) correspondiente al año 2012 en el que recoge las consecuencias del bloqueo israelí sobre la Franja de Gaza. Los datos hablan por sí solos:

Violación del derecho a la educación. Los ataques de 2008/2009 y el último de noviembre de 2012 destruyeron infraestructuras educativas. Al mismo tiempo, el bloqueo impuesto impide la importación de materiales para su reconstrucción. El número de alumnado por clase se ha incrementado hasta en 49 alumnas y alumnos en algunos centros.
Violación del derecho a la salud. Del mismo modo, los ataques han dañado varios centros sanitarios. El bloqueo se impone también sobre productos médicos de primera necesidad, de los que se carece para atender a la población. Las autoridades israelíes han reducido desde 2007 en más de un 60% los pacientes autorizados para viajar desde Gaza a otros hospitales especializados en Cisjordania e Israel, quedando por tanto sin recibir sus tratamientos y expuestos a un riesgo real de muerte.
Inseguridad alimentaria. El 40% de la población (65% de ella niños y niñas) sufre malnutrición.
Insalubridad del agua. El 90% del agua de la Franja de Gaza está contaminada o no es apta para consumo humano.
Deterioro económico. A la restricción de movimiento hacia Cisjordania o hacia otros países hay que añadir la falta de productos y materiales básicos, cuya importación está prohibida por las autoridades israelíes, y la imposibilidad de acceder al 50% de sus tierras cultivables y al 85% de sus aguas territoriales debido a que el ejército israelí ataca tanto a campesinos como a pescadores, produciendo un terrible impacto en la economía de Gaza.
Cierre de fronteras y destrucción de instalaciones de importación y aduaneras.

A todo esto hay que añadir las restricciones en el suministro de combustibles, gas, movilidad en el paso de Rafah, prohibición de importación de materiales de construcción, los índices de desempleo provocados por el bloqueo y la prohibición de movimiento a otros territorios, etc.,

El bloqueo israelí es la mayor expresión de castigo colectivo, vulnera derechos humanos fundamentales y condena a toda una población civil a condiciones infrahumanas. Todo ello bajo la actitud pasiva de la comunidad internacional que no solo no toma medidas REALES, sino que sigue premiando al verdugo con tratados de comercio preferencial y comprando su material militar mientras lava su conciencia donando pequeñas ayudas a la infraestructura que luego son destruidas por el ejército israelí sin que los gobiernos interpongan quejas o denuncias. Así lo declara la Unión Europea, que en su línea hipócrita traslada al pueblo palestino la posibilidad de denunciar en lugar de hacerlo la parte donante.