Los activistas de la Flotilla a Gaza piden cobertura política al Gobierno

El Ejecutivo insiste en desaconsejar embarcarse en la expedición que zarpará este mes hacia la franja palestina sometida a bloqueo.
Activistas españoles de la segunda expedición naval internacional que pretende romper, simbólicamente, el bloqueo a la franja palestina de Gaza y pedir el fin de la ocupación israelí se han reunido con un alto cargo del Ministerio de Exteriores para solicitar cobertura política del Gobierno. El director general para Oriente Próximo, Juan González-Barba, ha vuelto a desaconsejar la participación por “motivos políticos y de riesgo” para quienes se embarquen. La participación española en esta iniciativa internacional incluye unos 50 activistas que se embarcarán en una nave con material escolar, sanitario y de construcción (cemento) para Gaza. La armada israelí asaltó en aguas internacionales la primera flotilla y sus soldados mataron a ocho activistas turcos y a un turco-estadounidense en mayo de 2010. El más famoso de los participantes de entonces, el escritor sueco Henning Mankell, contó su experiencia en el artículo Diario de un viaje al horror.

“Queremos que nuestro Gobierno sea proactivo en la defensa del derecho internacional, que le diga al Gobierno israelí que la flotilla es legal y que el bloque es ilegal”, ha explicado tras la reunión Santiago González, miembro de Rumbo a Gaza, el grupo organizador de la aportación española. El director general les ha recordado que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió a la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, el mes pasado “que usara su influencia para desalentar el envío de flotillas, que pueden provocar un agravamiento del conflicto”. Y los activistas añaden que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, telefoneó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para pedirle que España no apoye a la flotilla.

Explica el activista González que han entregado al ministerio la relación del material que pretenden llevar a Gaza y añade que están dispuestos a que un organismo internacional inspeccione la carga. Un millón y medio de palestinos viven en la franja mediterránea, sometida desde 2007 a un duro bloqueo por parte de Israel y también de Egipto, que desde hace un par de semanas permite el paso limitado de persona.