Premio Nobel a la Injusticia para la Unión Europea

La concesión del Nobel por la Paz a la Unión Europea en los tiempos que corren es una broma de mal gusto. No solo está abocando a sus ciudadanos a un callejón sin salida, sino que también está colaborando con la injusticia y el apartheid fuera de sus fronteras. Un botón de muestra de la inoperancia e hipocresía de la Unión Europea es su postura frente a la ocupación y el bloqueo que sufren los Territorios Palestinos Ocupados por parte del gobierno israelí. En solo cinco días ha sucedido lo siguiente:

Netanyahu anuncia la construcción de 800 nuevas casas de colonos en Territorios Palestinos Ocupados de Jerusalén Este; Lieberman le dice a la máxima representante de la diplomacia europea “la señora Ashton debería ocuparse de sus propios asuntos y no de las colonias” (a 48 horas de reunirse con ella en Israel); la armada israelí asalta en aguas internacionales un velero con civiles que navegaba hacia el puerto de Gaza denunciando el bloqueo de la Franja; el ejército israelí intensifica su acoso a la población palestina de Gaza realizando varios ataques mortales, deteniendo pescadores que faenan a menos de las tres millas que unilateralmente impuso a las aguas de Gaza y hostigando con disparos de fuego real a los agricultores que comienzan a recoger la cosecha de oliva.

Mientras, en Estrasburgo se debatió ayer 23 de octubre la aprobación de un “Protocolo al Acuerdo Euromediterráneo por el que se crea una asociación Comunidades Europeas-Israel, relativo a evaluación de la conformidad y aceptación de productos industriales”, que traducido a lenguaje común significa “Tratado preferencial de comercio con Israel”.

Este protocolo, en principio, solo se aplicará a los medicamentos importados desde Israel, que quedarán exentos de pagar aranceles. Tampoco tendrán que pasar los controles científicos ni las pruebas del departamento de salud de la UE, sino que se pondrán directamente a disposición del público y recibirán la certificación automáticamente sin realizarse los correspondientes estudios sobre posibles efectos secundarios, contraindicaciones o prohibición de uso para seres humanos si resultan ser nocivos tras su análisis.

El protocolo se ha aprobado (1) gracias a la mayoría conservadora (379 votos a favor, 230 en contra y 41 abstenciones), pero el texto del acuerdo incluye -y así ha sido denunciado por varios europarlamentarios- que, una vez dado el visto bueno al comercio de medicamentos, la ampliación del acuerdo no tiene que pasar por el visto bueno de comisión alguna o parlamento, dejando la puerta abierta a una próxima inclusión en dicho protocolo de otros productos como cosméticos, naranjas, dátiles, agua mineral, vino, etc.,

Lo más grave es que en dicho acuerdo no se recoge la condición de prohibir el comercio de productos provenientes de territorios ocupados, ni se exige -la UE no tiene forma de poder controlarlo- la certificación de que los productos importados no provengan de allí (todos los señalados anteriormente se producen en colonias ilegales dentro de los Territorios Palestinos Ocupados y de los Altos del Golán), reconociendo de facto la ocupación y la no delimitación de fronteras del estado israelí.

Desde Rumbo a Gaza denunciamos el colaboracionismo de la UE con las políticas de ocupación israelíes, la inhibición de la obligación de defender a sus ciudadanos contra las amenazas y asaltos del ejército israelí en aguas internacionales del Mediterráneo y la falta de voluntad real de intervenir de forma efectiva para poner fin a una política que está suponiendo la limpieza étnica de Jerusalén, la eliminación de la identidad de todo un pueblo y un genocidio programado de la población palestina.

A continuación podéis ver la intervención del parlamentario Paul Murphy, en contra de dicho acuerdo y hablando del velero Estelle, en el debate que ayer se realizó en Estrasburgo previo a la aprobación del acuerdo de comercio preferencial con Israel.

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(1) Si contabilizásemos las votaciones totalizadas en los 27 países miembros, tendríamos:

– 9 países que han votado en contra de la aprobación del protocolo:  Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Portugal, España, Suecia.

–  16 países que han votado a favor de la aprobación del protocolo: Bulgaria, Chipre, República Checa, Estonia, Alemania, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Holanda, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia.

– 2 países con votaciones igualadas sobre la aprobación del protocolo: Dinamarca, Reino Unido.