Solidaridad con los presos políticos palestinos en huelga de hambre

Una decena de activistas por los Derechos Humanos han denunciado hoy en Barcelona, a través de una acción de protesta en la calle, el maltrato de los presos políticos palestinos en cárceles israelíes.

Tras el anuncio hecho ayer sobre la liberación de mil presos palestinos junto con el soldado israelí Gilad Shalit, una decena de activistas por los Derechos Humanos han salido hoy a la calle para denunciar las terribles condiciones con las que viven los presos palestinos en cárceles israelíes.

“En respuesta a una convocatoria internacional de solidaridad con los presos palestinos en huelga de hambre hemos querido hacer un acto de denuncia para intentar sensibilizar a la población sobre la situación en la que se encuentran 6.500 presos palestinos en las cárceles israelíes” comentaba Anna Gas, una de las activistas que ha participado en la acción que se ha hecho durante esta mañana en la Plaza Sant Jaume y en la Rambla de Canaletes.

El pasado 27 de septiembre, cientos de presos palestinos iniciaron una huelga de hambre indefinida para denunciar el aumento de medidas punitivas que reciben por parte del SIP (Servicio Israelí de Prisiones). Con la huelga de hambre, los presos palestinos piden el fin de la política de aislamiento y el castigo colectivo, poder estudiar a distancia y recibir la atención médica necesaria, acabar con las inspecciones humillantes y con la práctica del encadenamiento de manos y pies durante la visita de los familiares. En resumen, acabar con las prácticas inhumanas que no respetan la ley internacional.

Con pancartas como “Israel viola sistemáticamente los Derechos Humanos” o “Más de 3.000 presos palestinos en huelga de hambre por sus derechos” las activistas, vestidas de color negro, con un pañuelo palestino tapándose los ojos y las manos atadas a la espalda con cadenas han querido demostrar su rechazo a las prácticas de Israel con los presos palestinos. Anna Gas añadía que “Tal como se anunció ayer, aunque liberen a 1.000 presos palestinos, los 5.500 restantes seguirán viviendo en condiciones precarias y sus derechos seguirán siendo violados por Israel si a nivel internacional no hacemos nada”.

Con este tipo de acciones pretenden difundir y sensibilizar a la población sobre la situación en la que viven los palestinos, la realidad de la ocupación y la necesidad de actuar como a sociedad civil consciente de lo que pasa en el mundo.

Situación en las cárceles israelís: (información extraída de la asociación Addameer)

Todas las cárceles donde se encuentran los presos palestinos están en territorio israelí, excepto una. Esto va en contra del Artículo 76 del IV Convenio de Ginebra en el que se declara que los presos del territorio ocupado deberán permanecer en las cárceles dentro del territorio ocupado. Esto dificulta, por ejemplo, que puedan recibir visitas de los familiares.

Las condiciones en estas prisiones son inhumanas: Son cárceles superpobladas, sin condiciones higiénicas y con humedad. El espacio por preso se ha reducido de 3,4 a 2,9 metros cuadrados en los últimos años. Además, el SIP ofrece comida en pocas cantidades y de mala calidad.

Las cárceles de Megiddo, Ofer y Ketziot son tiendas de campaña sin ningún tipo de acondicionamiento para el clima extremo de invierno y verano.

Por lo que hace a la asistencia médica, el SIP ha adoptado una política de negligencia médica. Los presos deben esperar un largo período de tiempo antes de ser visitados y solamente dentro de las horas establecidas. Normalmente no hay un seguimiento médico con el paciente. Debido al encarcelamiento, los presos se ven expuestos a enfermedades crónicas. Además, la mayoría de médicos no hablan árabe, por lo que el idioma es un problema entre paciente y médico. Se calcula que unos 1500 presos padecen enfermedades varias debido a las malas condiciones de la prisión.

Las visitas de los familiares a los presos también se ven condicionadas por el hecho de que las cárceles están en territorio israelí. Los familiares primero deben pedir un permiso para entrar a Israel. El proceso de solicitud es largo (entre un y tres meses) y es valido solamente durante un año. Las visitas están restringidas solamente al primer nivel familiar. Los hombres de edades comprendidas entre los 16 y los 35 años normalmente no se les concede visitar a los presos y reciben un permiso una vez al año para los hermanos del preso y cada dos años para los hijos. En la realidad, muchos permisos son denegados por “razones de seguridad”.

Cuando se llevan a cabo las visitas, suelen ser cada quince días durante 45 minutos. En la habitación hay un cristal que separa a los familiares y la comunicación es vía telefónica.

Por otra parte, existen las detenciones administrativas, que son procedimientos en los que el ejército puede mantener el prisionero indefinidamente con pruebas secretas y sin cargos. El preso puede estar retenido durante seis meses pero normalmente se renueva la detención por un período más largo. Los detenidos y sus abogados no son informados de las causas de su detención.

Algunos datos:

Desde la ocupación Israelí en los territorios palestinos en 1967, se contabilizan más de 700.000 detenciones bajo las órdenes militares de Israel, lo que representa un 20% de la población palestina de los territorios ocupados y un 40% de los hombres palestinos. La mayoría de las detenciones ocurren en los checkpoints, en la calle y en las propias casas en medio de la noche. Durante el proceso de interrogación están sujetos a procesos de maltrato y humillación.

Actualmente hay más de 6500 presos en cárceles israelíes, de los cuáles 190 son detenciones administrativas, 320 son niños y 38 son mujeres. 792 están condenados a cadena perpetua y 313 fueron arrestados antes de firmar los Acuerdos de Oslo. Además, 140 presos están en la cárcel desde hace más de 20 años, y hay 20 más que están aislados desde hace más de 20 años.

Hay 2000 prisioneros que no pueden recibir visitas de los familiares. 650 gazauís no tienen visitas desde hace más de cinco años.

Además, se contabilizan más de 2000 casos de tortura solamente durante el año 2008 sin haber ninguna investigación criminal iniciada.

Por lo que hace a las detenciones administrativas, a partir de noviembre de 2009 han habido 110 detenciones administrativas que han durado entre un y dos años. 27 palestinos han estado en detención administrativa entre 2 y 5 años. En 2009 solamente el 3,6% de las detenciones administrativas fueron juzgadas por un juez militar. En 2007, solamente el 1,38% de las apelaciones fueron aceptadas.