Gaza sin apenas suministro de agua potable ni electricidad

El pasado mes de abril saltaron las alarmas sobre la grave crisis energética en la franja de Gaza; a la reducida operatividad de la única central eléctrica, seriamente dañada por bombardeos israelíes, se sumaba el corte de suministro de fuel para el funcionamiento de generadores eléctricos.

Dos meses después y tras diez años de bloqueo la condiciones de vida de la población gazatí raya la supervivencia. Todos los servicios básicos se han deteriorado gravemente, en especial los de salud, abastecimiento de agua y saneamiento; se calcula que diariamente se vierten al mar unos 110 millones de litros de aguas residuales sin apenas ser tratadas.

Un ciclo: el agua del mar debe ser desalinizada para abastecer de agua potable a los habitantes, para ello se necesita electricidad; el agua contamina los peces que sirven de alimento y sustento de muchas familias en la franja. Una población asediada por el bloqueo que en el mar y la playa tiene uno de los pocos respiros, ha sido advertida por las autoridades de que corre el riesgo de enfermar por la contaminación del agua.

De nuevo se alzan voces llamando la atención del mundo entero, sin que parezca surtir efecto, sobre la insostenible situación de los dos millones de seres humanos que sobreviven en Gaza, desde el Centro Palestino de Derechos Humanos (PCHR) que ha emitido un comunicado, pasando por el relator especial de la ONU, Michael Lynk.

Debido a la ocupación de Palestina la Autoridad Nacional Palestina debe pagar a Israel los impuestos sobre el combustible, a lo que se negó en el pasado mes de abril, ahora ocurre lo mismo con el suministro de agua potable; siendo los habitantes de Gaza los perjudicados por ello. En algunas zonas de Gaza los cortes de agua han superado los cuatro días.

En su comunicado el Centro Palestino de Derechos Humanos (PCHR) hace hincapié en que la Franja de Gaza sigue siendo un territorio ocupado, por lo que las autoridades israelíes tienen responsabilidades hacia ella y sus habitantes. Por ello “hace un llamamiento a las autoridades israelíes para que cumplan sus obligaciones con respecto a la población de la Franja de Gaza, como potencia ocupante, de conformidad con el derecho internacional humanitario, y garantizar el acceso de los civiles a los servicios básicos necesarios, la planta de electricidad en Gaza”.

PCHR también “exhorta a las partes que administran el sector eléctrico en Gaza y Ramala a que resuelvan inmediatamente esta crisis para evitar que la Franja de Gaza se deteriore más. El PCHR advierte asimismo de las graves consecuencias de la crisis, que afecta a todos los sectores vitales, incluidos los servicios básicos, que necesitan los 2 millones de palestinos que viven en la Franja de Gaza, como el abastecimiento de agua, el desmantelamiento de los centros sanitarios, fallo de las depuradoras y del sector educativo”.