Declaración de la II Flotilla de la libertad al consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas

En septiembre de 2011 la Misión de Investigación internacional para investigar las violaciones de la ley internacional resultantes de los ataques israelíes a la Flotilla de la Libertad I, concluyó que la conducta de los militares israelíes hacia los pasajeros,  cuando  fue ilegalmente interceptada en su trayecto hacia Gaza el 31 de mayo de 2010 “demostró niveles  de violencia totalmente increíble e innecesaria… Constituyó una violación grave de la ley de derechos humanos y de la ley humanitaria internacional” Desgraciada e increíblemente Israel está amenazando con utilizar incluso mayor violencia contra la Flotilla de la Libertad II, que partirá rumbo a Gaza a finales de este mes. Sus amenazas incluyen el uso de francotiradores y de unidades caninas. Todavía resulta más deplorable que líderes mundiales,  en vez de exigir que Israel detenga su comportamiento provocativo hacia nosotros y se abstenga  de atacar una vez más a civiles desarmados, han calificado de provocación a la iniciativa de la Flotilla y han pedido a los países mediterráneos que impidan nuestra navegación.

 

En su informe de septiembre, la Misión de Investigación concluyó que los pasajeros a bordo de nuestros barcos en mayo de 2010, a muchos de los cuales  entrevistaron largamente, eran  “personas genuinamente comprometidas con el espíritu del humanitarismo e imbuidas de una profunda y genuina preocupación por el bienestar de los habitantes de Gaza.” El mismo espíritu de humanitarismo nos impulsa de nuevo a emprender acción – incluso con riesgo de graves heridas o muerte- para confrontar la injusticia masiva con acción no violenta global. Durante demasiado tiempo nuestros líderes nacionales e internacionales han contemplado con pasividad la tragedia de Gaza – de toda Palestina. El enormemente injusto e ilegal bloqueo de la Franja de Gaza y de la continuada ocupación beligerante del resto de Palestina – impuesto por Israel y tolerado por la comunidad mundial- es un caso muy claro de Estados que sacrifican sus principios y los derechos humanos en aras del poder y de sus propios intereses. Para aquellos que continúen teniendo dudas  sobre la crisis de Gaza,   justamente ayer el Centro Palestino de Derechos Humanos emitió una alerta indicando su extrema preocupación  sobre el “agotamiento de las medicaciones y la contracción de los servicios sanitarios en la Franja de Gaza”

 

La Misión de Investigación lo pensó detenidamente y pidió a la comunidad internacional que reconociese algún papel a las “organizaciones humanitarias que desean intervenir en situaciones de crisis humanitaria de larga duración en donde la comunidad internacional no está dispuesta a … para emprender  una acción positiva” . Incluía en su amplia definición  de humanitarismo los dos tipos de organizaciones involucradas en la Flotilla: aquellas que están comprometidas en actividades para mitigar crisis y las que emprenden acciones dirigidas a la raíz de las causas de las crisis. La Misión entendía que  “demasiado a menudo” las organizaciones humanitarias, tales como las que están detrás de las Flotillas I y II, son “acusadas de entrometidas o, en el peor de los casos, de terroristas o agentes enemigos”. Hoy, estas mismas organizaciones humanitarias y activistas de los derechos humanos están siendo acusadas de “provocación” e Israel está amenazando, una vez más, de detenerlas de forma brutal e ilegal. Por lo tanto pedimos al Consejo de Derechos Humanos que haga frente a estas amenazas israelíes, para defender nuestro derecho a intervenir en esta tragedia de larga duración que es Gaza y evidenciar  y poner fin al comportamiento ilegal de Israel, que ha sido tolerado durante demasiado tiempo por la comunidad internacional.

Estamos determinados a navegar rumbo a Gaza. Nuestra causa es justa y nuestros medios transparentes. Para subrayar el hecho de que no representamos una amenaza inminente para Israel  ni tenemos intención de contribuir a un esfuerzo de guerra y de este modo eliminar cualquier  alegación de autodefensa por parte de Israel, invitamos al  HRC o a cualquier otra agencia internacional o de la de la ONU a venir a bordo e inspeccionar  nuestros barcos en su puerto de salida, o en alta mar, y/o  a la llegada al puerto de Gaza. Nosotros queremos-y debemos- continuar navegando hasta que el bloqueo ilegal de Gaza se acabe y los palestinos tengan los mismos derechos humanos y nacionales que tenemos los que navegamos.