2018: Agresiones mortales a menores en Palestina

Defense For Children International Palestine ha publicado su informe anual, estas son las conclusiones sobre la situación de menores en Palestina.

Las fuerzas israelíes han asesinado de forma sistemática a menores palestinos. El ritmo arroja una cifra media superior a un menor por semana durante 2018.
Es un amargo cierre de 52 semanas con 56 niños y niñas  palestinos asesinados por las acciones de las fuerzas israelíes.

Parte 1: Más de un menor asesinado por semana
Ramallah, 31 de diciembre de 2018: 2018 ha sido un valle de lágrimas con pocas alegrías para la infancia en Palestina. A los tres días de comenzar el año 2018 las fuerzas de ocupación israelíes dispararon en el cuello a Musab Tamini, un joven de 16 años, durante los enfrentamientos en el área de Ramallah.
Fue el primer crimen de un arranque de año violento.
Desde entonces, como decíamos, las fuerzas israelíes han asesinado a un promedio de un niño por semana .
Nos informan de que otro niño fue asesinado por un colono israelí durante un ataque mortal en un asentamiento.
Las dos muertes infantiles más recientes tuvieron lugar el 20 y 21 de diciembre.
El 21 de diciembre hacia las 4pm las fuerzas israelíes dispararon y asesinaron a Mohammad Muin Khalil Jabjouh de 16 años, durante las protestas en el marco de la Gran Marcha del Retorno, cerca del perímetro este de la ciudad de Gaza. Mohammad presentaba una herida de bala en el cuello y murió poco después en el hospital de Shifa, en la ciudad de Gaza.
“Escuché el grito de alguien que se encontraba a unos 5 metros (16 pies) detrás de mí. Me giré para ver qué ocurría y entonces ví a un chico de 16 años tendido en el suelo,  chorreando sangre desde el cuello al pecho“ declaró un periodista que estaba fotografiando la protesta a Defense for Children International – Palestine (DCIP).
El testigo dijo que Mahammad se encontraba a 150 metros (492 pies) de distancia de la línea perimetral y a unos 80 metros (262 pies) de un grupo de manifestantes que lanzaban piedras a soldados israelíes estacionados al otro lado de la cerca perimetral cuando fue disparado.

El 20 de diciembre, hacia las 9pm, las fuerzas israelíes abrieron fuego contra un coche que circulaba por una carretera cerca del asentamiento de Beit El, ubicado cerca de la ciudad palestina de Ramallah, en el centro de Cisjordania. Una de las balas entró en el automóvil alcanzando en la espalda a Qassim Mohammed Ali al-Abbasi, de 17 años, asesinándolo tal y como informa DCIP. Un testigo informó a DCIP de que Qassim y otros amigos viajaban desde su lugar de residencia en el barrio de Silwan, Jerusalén Este, hacia Nablus cuando su vehículo fue intensamente tiroteado. Cuando el jeep militar israelí los detuvo el testigo observó que Qassim estaba inconsciente. Cuando llegaron los paramédicos a la escena la víctima no tenía pulso y declararon muerto al chico.

Entre las muertes infantiles de este año también se encuentra Mohammad Naser Ziad al-Reefi, de 13 años de edad y residente en la ciudad de Gaza, muerto a consecuencia de las lesiones que sufrió en la médula espinal provocadas por un ataque con misiles de un dron israelí en 2014. En dicho ataque también asesinaron a su hermano gemelo y a otros cuatro miembros de la familia. Mohammad no pudo  superar la gravedad de sus heridas falleciendo el 3 de noviembre de 2018 en el hospital central de la Franja de Gaza.

Llegamos a la cifra de 57 muertes infantiles, provocadas directamente por soldados o colonos israelíes en 2018, con el muchacho de 17 años Mohammad Tarek Ibrahim Dar Yousef. Un colono sionista lo asesinó, cuando, según se informa, había cometido un ataque con puñaladas en el asentamiento ilegal israelí de Geva Binyamin en la zona central de Cisjordania el 26 de julio de 2018. 

La gran mayoría de las muertes, el 86%, tuvieron lugar en la Franja de Gaza. 46 niños fueron asesinados por las fuerzas de ocupación israelí desde el 30 de marzo, a menudo en el contexto de las protestas y actividades relacionadas con la Gran Marcha del Retorno. Esta cifra incluye el niño de 4 años, Ahmad Yasser Sabri Abu Abed, quien fue golpeado por fragmentos de bala el 7 de diciembre mientras su padre lo llevaba en brazos. Murió cuatro días después.

Los disparos de munición representan el 73% del total de las muertes infantiles. En varios de estos casos la DCPI no encontró prueba alguna de que los niños supusieran una amenaza directa y mortal a la seguridad cuando, sin embargo, recibieron un ataque letal por parte de las fuerzas israelíes.

En uno de esos casos, el 20 de abril, un francotirador israelí apostado en una colina de arena del otro lado de la cerca de separación, disparó en la cabeza a Mohammad Ibrahim Ayoub, 14,  cuando se encontraba a una distancia de entre 70-200 metros (230-656 pies) respecto de la valla. Un testigo declaró a DCIP que Mohammad estaba intentando escapar de los gases lacrimógenos en el momento en que recibió el disparo.
El 7 de septiembre las fuerzas israelíes dispararon en el pie a Ahmad Misbah Abu Tyorin de 16 años, en Rafah, pereciendo por las heridas al día siguiente. Las imágenes de video sobre el incidente muestran que el muchacho no representaba una amenaza  cuando fue atacado intencionadamente de forma letal.

Según el Derecho Internacional, el uso de la fuerza sólo puede ser empleado como último recurso y sólo cuando haya una amenaza real e inmediata para la vida o la integridad física. A pesar de esto, la rendición de cuentas es extremadamente rara en los casos en que las fuerzas israelíes son acusadas de cometer delitos contra niños y niñas palestinas.
Las armas de control masivo resultaron ser letales para cuatro niños que murieron tras ser alcanzados por botes de gas lacrimógeno o por balas de metal recubiertas de goma. Estas armas son letales cuando golpean a los niños especialmente cuando se encuentran a corta distancia o cuando golpean la parte superior de sus cuerpos.

Además de estos crímenes, la DCIP ha documentado un aumento en el número de lesiones graves en todo el territorio palestino ocupado (OPT). En 2018 al menos 183 niños fueron heridos en manos de las fuerzas israelíes de los cuales 130 estaban en la Franja de Gaza. De importancia crítica resultan los 19 menores que sufren invalidez permanente como resultado de las lesiones.

Parte 2: La Gran Marcha del Retorno
Las manifestaciones empezaron el 30 de marzo de 2018 en protesta por la imposibilidad de  las personas refugiadas a regresar a sus casas y propiedades perdidas durante los sucesos que se produjeron en torno al establecimiento del estado de Israel en 1948.
Aproximadamente el 70% de los dos millones de personas que viven en Gaza son refugiadas registradas de Palestina, de acuerdo con la UNRWA.

Además del derecho al retorno, las manifestaciones reclaman el fin del bloqueo aéreo, terrestre y marítimo que Israel mantiene sobre la Franja de Gaza y que dura ya 11 años. El bloqueo aísla a Gaza del resto de los territorios ocupados (OPT) y es una de las causas  principales de la crisis humanitaria.

Estas protestas masivas han tenido lugar semanalmente en el área a lo largo de la cerca perimetral instalada por Israel o en la costa mediterránea y han atraído a multitudes diversas que incluyen a mujeres, niños y ancianos.
Las acciones de los manifestantes han consistido en organizar campamentos con tiendas de apoyo, organizar reuniones pacíficas o marchas bien a la cerca perimetral, bien a la costa mediterránea mientras se exhiben carteles y banderas palestinas o se queman neumáticos en señal de protesta, intentar traspasar a pie la valla perimetral o llegar a las zonas vetadas del mar en sus barcas de pesca mientras lanzan globos ardiendo, piedras, cócteles molotov, bombas incendiarias u otros objetos hacia el otro lado de la valla perimetral.

Algunas personas civiles han desarrollado otras formas de protesta como “la unidad de confusión nocturna” cuyo objetivo es crear confusión, distracción, a altas horas de la noche con estruendosos ruidos y fuegos de artificio. Otro grupo se ha auto-organizado para construir grandes cometas de colas inflamables que arden mientras sobrevuelan el perímetro y cuyo objetivo es provocar incendios en los campos agrícolas y bosques israelíes.

Según la investigación llevada a cabo por DCIP, confirmada por otros grupos de derechos humanos, las protestas son organizadas por personas civiles y no siguen instrucciones del gobierno liderado por Hamas en la Franja de Gaza. Las protestas continuaron tras la apertura de la embajada norteamericana en Jerusalén en mayo de 2018, un movimiento que ha sido ampliamente censurado por líderes mundiales.

Cada semana las protestas han sido contestadas duramente por Israel empleando un excesivo uso de la fuerza contra personas civiles desarmadas de todas las edades. Además del gas lacrimógeno y otras armas de control masivo,  las fuerzas israelíes estacionadas en vehículos blindados en el lado israelí de la zona perimetral han empleado frecuentemente munición real contra los manifestantes.
“La gran cantidad de víctimas mortales palestinas desarmadas y de manifestantes heridos por munición real ha generado preocupación sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las tropas israelíes” ha declarado la Oficina de Naciones Unidad para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Parte 3: Riesgos que para los y las menores representan los grupos armados palestinos
Dos niños murieron entre abril y julio durante las explosiones relacionadas con acciones de grupos armados palestinos en la Franja de Gaza.

Odai Ahmad Mansour Abu Hassan, 11, murió el 15 de julio cuando un artefacto improvisado explotó en su tejado en la ciudad de Gaza. El padre del chico era comandante de tierra en las Brigadas Nabil Massoud de las Brigadas Mártires de Al-Aqsa,  un ala militar del movimiento Fatah, responsable de la unidad de cohetes en la Franja de Gaza tal y como declararon a DCIP. Las pruebas recogidas por DCIP muestran que la explosión fue accidental.
Hashem Abdulfattah Othman Kallab, 17, viajaba en un rickshaw en el sur de la Franja de Gaza el 11 de abril,  junto a otros tres pasajeros, cuando se produjo una explosión accidental los mató a todos. Las Brigadas Al-Quds, el brazo armado de la Jihad Islámica, identifiaron a Hashem entre un grupo de miembros muertos.

Debido a las repetidas denuncias de reclutamiento de niños en la Franja de Gaza, la DCPI investigó cinco casos adicionales de posible reclutamiento entre las víctimas mortales de niños por parte de las fuerzas israelíes durante las protestas de la Gran Marcha del Retorno. En cada uno de esos casos la DCPI concluyó que los niños se estaban manifestando como civiles en el momento en que fueron asesinados.

En situaciones de conflicto armado tanto el Derecho Humanitario Internacional como el Derecho Internacional en materia de Derechos Humanos se aplican. El primero regula los medios y métodos de guerra durante las hostilidades. Las manifestaciones de personas civiles no pueden considerarse hostilidades activas.
El segundo, el Derecho Internacional en materia de DDHH, exige que el empleo de violencia o fuerza letal sólo se emplee contra una amenaza real y específica contra la vida y como último recurso. 

Parte 4: Menores palestinos detenidos por las fuerzas del orden palestinas

Entre enero y noviembre de este año el DCIP documentó 140 casos de niños palestinos detenidos por las fuerzas de seguridad palestinas. Un gran número de arrestos documentados por el DCIP, 31, se produjeron usando procedimientos inadecuados y por cuerpos no autorizados para realizar detenciones. 18 de estas detenciones fueron realizadas por la policía de investigación criminal.

Según el artículo 20 de la Ley de Protección de Menores palestina de 2016 sólo la Fiscalía de Menores puedo autorizar el arresto de un menor. Una vez que el fiscal emite la orden, la policía de detención de menores, que es el cuerpo específico legalmente autorizado, procederá a realizar el arresto. 

Según el art. 18 de la misma ley, si un menor es arrestado por alguien distinto de la policía de menores durante la comisión de un delito, el menor será puesto inmediatamente a disposición de la policía de menores y llevado ante el fiscal de menores en un plazo de 24 horas.

El arresto de un menor por parte de un cuerpo distinto a la policía de menores en ausencia de la comisión de un delito o el arresto de un menor producido durante la comisión del mismo, pero que falla al no presentarse al detenido inmediatamente ante la policía de menores suponen violaciones al proceso y salvaguarda que a los menores  les otorga la nueva ley.
De forma muy grave 35 niños denunciaron abusos físicos durante su detención. En 31 casos alegaron que fueron detenidos y trasladados con adultos.

Parte 5: Menores palestinos detenidos por soldados israelíes

En 2018 DCIP ha documentado 120 casos de detenciones de menores palestinos en Cisjordania.
DCIP informa de que en más de la mitad de esas detenciones de menores por parte de las fuerzas israelíes se denunciaron abusos verbales, amenazas, humillaciones e intimidaciones. La gran mayoría, más de un  75%,  informaron de haber sido abusados físicamente durante su detención.
Mientras se encontraban en prisión preventiva, las fuerzas israelíes pusieron a 22 niños en aislamiento por un periodo mínimo de 48 horas. El periodo de aislamiento más largo documentado por DCIP en 2018 fue de 30 días.
Desde 1967 Israel ha aplicado dos sistemas legales diferentes en el mismo territorio. En el territorio ocupado de Cisjordania los colonos israelíes están sujetos al sistema civil y penal mientras que los y las palestinas viven bajo la ley militar. 

Israel aplica el derecho penal civil a los menores palestinos en Jerusalén Este. 

Ningún niño israelí es llevado ante tribunales militares. Israel tiene la dudosa distinción de ser el único país del mundo que de forma sistemática procesa a menores. Aproximadamente 700 niños palestinos son juzgados anualmente por tribunales militares siendo privados de sus derechos procesales básicos.
Los menores bajo el sistema militar israelí habitualmente denuncian abusos verbales y físicos desde el momento de la detención y coerciones y amenazas durante los interrogatorios.