37º Viernes de la Gran Marcha del Retorno

El 37 ° viernes de la Gran Marcha del Retorno y el fin del Asedio, las fuerzas israelíes hirieron a 72 civiles, incluidos 11 niños, 1 mujer y 2 paramédicos

La tarde del viernes 7 de diciembre de 2018, en las manifestaciones pacíficas del este de la Franja de Gaza, las fuerzas israelíes hirieron a 72 civiles palestinos, incluidos 11 niños, 1 mujer y 2 paramédicos. Esto ocurrió a pesar de la menor intensidad de las manifestaciones, que duran ya seis semanas consecutivas, y de la ausencia de la mayoría de los medios utilizados habitualmente durante las demostraciones desde que se iniciara, hace 7 meses, la Marcha por el Retorno y Rompiendo el Bloqueo.

De acuerdo con las observaciones de los trabajadores de campo de PCHR (Centro Palestino para los Derechos Humanos), durante la quinta semana desde el inicio de la Marcha del Retorno, el 30 de marzo de 2018, los manifestantes se abstuvieron de quemar neumáticos y además no hubo ningún intento de cruzar la valla de la frontera ni se lanzaron piedras o globos incendiarios. 

Aunque los manifestantes estaban a unas decenas de metros de la valla fronteriza, las fuerzas israelíes, que se encontraban en posiciones de francotiradores y jeeps militares a lo largo de la valla, continuaron usando una fuerza excesiva contra los manifestantes, abriendo fuego y disparándoles botes de gas lacrimógeno, sin que estos últimos hubieran presentado ninguna amenaza o peligro inminente para la vida de los soldados.

El 7 de diciembre de 2018, los incidentes fueron los siguientes:

Aproximadamente a las 14:30, miles de civiles, incluyendo mujeres, niños y familias enteras, comenzaron a rodear los cinco campamentos establecidos por la Autoridad Nacional Suprema de la Gran Marcha del Retorno y Rompiendo el Bloqueo, adyacentes a la frontera con Israel en las ciudades del este de la Franja de Gaza.  Cientos de personas, incluidos niños y mujeres, se acercaron a la valla fronteriza con Israel en frente de cada campamento y se reunieron a decenas de metros de la valla principal. Además, apenas hubo neumáticos quemados ni lanzamiento de piedras, globos incendiarios o cócteles Molotov. Los manifestantes se reunieron en áreas que quedaban abiertas a los francotiradores israelíes, estacionados en la parte superior de las bermas de arena y las torres de vigilancia militares, así como dentro y detrás de los jeeps del ejército. A pesar de la calma prevaleciente, las fuerzas israelíes dispararon munición real y de goma, además de cientos de botes de gases lacrimógenos, particularmente en el este de Jabalia, Gaza y en el campo de refugiados de Bureij. Los disparos israelíes, que continuaron hasta cerca de las 17:00, provocaron lesiones en 72 civiles palestinos, incluidos 11 niños, 1 mujer y 2 paramédicos. Hubo tres civiles heridos graves, entre ellos un niño. Además, cientos de personas sufrieron por inhalación de gases lacrimógenos y ataques debido a los botes de gas lacrimógeno que fueron disparados por las fuerzas israelíes desde los jeeps y los rifles militares en el este de la Franja de Gaza.

La siguiente tabla muestra el número de víctimas civiles debidas a la represión por parte de las fuerzas israelíes en la Gran Marcha del Retorno, desde su inicio el 30 de marzo:

Damnificados Total Menores Mujeres Periodistas Equipos médicos Notas
Asesinados 175 33 1 2 3 Entre las personas asesinadas, había 6 personas con discapacidad y una niña.
Heridos 9733 1742 279 120 150 Entre los heridos, 511 se encuentran en estado grave y a 94 les fueron amputadas las extremidades inferiores o superiores; Según el Ministerio de Salud, fueron 82 amputaciones de miembros inferiores, 2 amputaciones de miembros superiores y 10 amputaciones de dedos. Hubo 17 niños a los que se les amputó algún miembro. El número de heridos solo incluye a los heridos por munición real  o por botes de gas lacrimógeno, lanzados directamente, pero hubo miles de personas que sufrieron inhalación de gas lacrimógeno y contusiones.

 

El PCHR enfatiza que atacar continuamente a civiles que ejercen su derecho de reunión pacífica, o mientras cumplen con su deber humanitario, es una grave violación de las normas del derecho internacional, del derecho internacional humanitario, del Estatuto de Roma de la CPI y del Cuarto Convenio de Ginebra. Por lo tanto, el PCHR exhorta al Fiscal de la CPI a que abra una investigación oficial sobre estos delitos y a procesar y buscar responsabilidades de todos los que apliquen o estén involucrados en emitir órdenes dentro de las fuerzas israelíes, así como en las esferas política y de seguridad.

Por este medio, el PCHR condena el uso excesivo de la fuerza y la comisión de crímenes por parte de las fuerzas israelíes a pesar de la calma prevaleciente, creyendo que esto es el resultado de la impunidad de la que disfruta Israel gracias a los Estados Unidos. Impunidad que alienta a las fuerzas israelíes a cometer nuevos crímenes a pesar de  la decisión oficial de los más altos cargos militares y políticos.

El PCHR también reitera su llamamiento a las Altas Partes Contratantes del Cuarto Convenio de Ginebra de 1949 para que cumplan con sus obligaciones en virtud del Artículo 1 (respetar y garantizar el respeto de la Convención en todas las circunstancias), así como del Artículo 146 (procesar a las personas que presuntamente cometen violaciones graves del Cuarto Convenio de Ginebra).

El PCHR hace un llamamiento a Suiza, en su calidad de Estado depositario de la Convención, para exigir a las Altas Partes Contratantes que convoquen una reunión y garanticen el respeto de Israel a esta Convención, señalando que estas graves violaciones constituyen crímenes de guerra, en virtud del artículo 147 de la misma Convención y del Protocolo (I) adicional a los Convenios de Ginebra sobre la garantía del derecho a la protección de los civiles palestinos en los territorios ocupados.