Las visionarias coaliciones internacionales para el éxito de la Flotilla de la Libertad a menudo comienzan con los nombres de los barcos.Vicdan («conciencia» en turco), Anadolu (Anatolia), Akdeniz (Mediterráneo) y Handala (el icónico niño palestino inocente) son los nombres conmovedores de los barcos de la Flotilla de la Libertad. Los entregados activistasde la Flotilla fueron muyhábiles al elegir nombres tan significativos para los barcos humanitarios. Esto refleja el verdadero carácter y propósito de su iniciativa, la entrega de alimentos y medicinas a Gaza.
En el polo opuesto, varios países occidentales siguen apoyando a Israel con armas, fondos y respaldo político, lo que les convierte en cómplices del genocidio y de la guerra de hambre cometidos por Israel. Por eso, iniciativas de la sociedad civil como la Flotilla de la Libertad se han convertido cada vez más en un modelo de solidaridad y de apoyo a los derechos humanos de la población palestina. Mediante la acción directa, expresan la voluntad de un movimiento global, especialmente liderado por jóvenes de todo el mundo, que busca poner fin al horror que se vive en Gaza, en el interés tanto del pueblo palestinos como del israelí.
La Flotilla de la Libertad de Gaza representa una forma significativa de acción directa emprendida por civiles para desafiar el bloqueo israelí contra Gaza. Estos esfuerzos son llevados a cabo por jóvenes muy motivados y decididos a hacer frente a la crisis humanitaria que se vive en la Franja de Gaza.
La semana pasada mantuve una conversación telefónica con una de las personas organizadoras de la Flotilla. Ella cree que las autoridades de Guinea-Bissau retiraron su bandera de los barcos debido a la presión ejercida por Israel, que se sintió ofendido por la negativa de los organizadores de permitir que los barcos fueran inspeccionados en busca de contrabando o armas.
La Fundación de Ayuda Humanitaria Turca (IHH) es uno de los principales organizadores de la Coalición internacional de la Flotilla de la Libertad, formada por activistas de derechos humanos e integrada por abogados, médicos y enfermeros que se unieron para entregar ayuda directamente a Gaza. Uno de los componentes de la coalición es la Asociación para la Libertad y la Solidaridad Mavi Marmara. Behesti Ismail Songur, hijo de Cengiz Songur, que perdió la vida en el asalto al barco Mavi Marmara por el ejército israelí que zarpó en 2010, es el presidente de la Asociación.
Songur declaró: «Nuestra salida del puerto fue bloqueada políticamente. Intentaron llevarse nuestra bandera». Afirmó que «se pusieron trabas». Songur declaró: «Pero esta flota incluye participantes de 45 países y 245 organizaciones no gubernamentales. Como Coalición de la Flotilla de la Libertad, que consiste enteramente en una iniciativa civil, partiremos hacia el Mediterráneo, no importa lo que haga Israel. Llevaremos banderas de distintos países. También nos dirigiremos a Turquía. Intentaremos conseguir también esa bandera. En este sentido, nuestro mensaje es claro. Así que esto será una prueba de fuego para todos los estados. Veremos quién será valiente en este sentido y dará bandera a la Flotilla de la Libertad», afirmó.
Esta valiosa misión conlleva fuertes luchas políticas. El pasado mes de abril, el Registro Internacional de Buques de Guinea-Bissau (GBISR), en un movimiento descaradamente político, informó a la Coalición de la Flotilla de la Libertad de que había retirado la bandera de Guinea-Bissau a dos de sus buques, uno de los cuales era un carguero. Y ello a pesar de que el objetivo último de la Flotilla de la Libertad consiste en promover la paz y la justicia tanto para palestinos como para israelíes.
Desde la guitarra de la estrella de rock inglesa Eric Clapton que llevaba la bandera palestina durante su concierto en el Reino Unido hasta el vestido de Cate Blanchett en el Festival de Cine de Cannes, el mundo se ha unido para expresar su solidaridad con los derechos humanos y la libertad del pueblo palestino. En este sentido, la Flotilla de la Libertad ha asumido el papel de embajador humanitario global. Al centrarse en la crisis humanitaria y defender los derechos humanos, los y las activistas esperan contribuir a una resolución justa y duradera del conflicto.
La increíble diversidad de participantes se evidencia en las reuniones de la Flotilla, donde se pueden oír grupos de personas charlando en árabe, español, portugués, malayo, francés, italiano e inglés con acentos tan distintos como el australiano o el galés. Las edades también varían mucho, yendo desde estudiantes veinteañeros hasta un médico argentino de 86 años. Lo que les une es su indignación por el hecho de que la comunidad mundial esté permitiendo este genocidio en Gaza y un ardiente deseo de hacer más para impedir que la gente sea asesinada, mutilada y muera de hambre.
Dada la urgencia y el peligro del momento actual, la Coalición para la Flotilla de la Libertad (CFL) se adentra en aguas turbulentas e inexploradas. Hacen un llamamiento a países de todo el mundo para que presionen a Israel a fin de que permita el «paso libre y seguro» a Gaza. La crisis humanitaria en Gaza exige una acción inmediata, y su misión es entregar la ayuda y los suministros directamente a las personas que sufren el bloqueo. La solución es clara. Los países que reconocen el Estado palestino deben ahora conceder pleno apoyo legal para ayudar a la Flotilla de la Libertad a cumplir sus nobles objetivos.
Fuente: Middle East Monitor


