Los barcos han iniciado su travesía internacional de puerto a puerto hacia Gaza
1 septiembre 2026- La Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC) anuncia una nueva misión internacional destinada a desafiar el bloqueo ilegal y mortífero que Israel impone a Gaza.
La violencia y la tortura que Israel infligió a cientos de voluntarios de la flotilla la pasada primavera —incluidas palizas brutales, descargas repetidas con pistolas eléctricas y agresiones sexuales— no han disuadido a FFC, del mismo modo que el asesinato por parte de Israel de diez activistas de la flotilla a bordo del Mavi Marmara en 2010 no detuvo el movimiento. Si acaso, ahora es más necesario que nunca pasar a la acción. Mientras gran parte del mundo ha dejado de prestar atención a Gaza, creyendo que un supuesto «alto el fuego» ha puesto fin al genocidio, Israel sigue matando a la población gazatí; utiliza el bloqueo para restringir y manipular la entrada de alimentos, medicinas y combustible de los que depende para sobrevivir una población sitiada; y niega a la población palestina su derecho fundamental a la libertad.
La nueva misión consiste en una travesía de puerto en puerto por toda Europa, que reunirá a defensores de los derechos humanos, activistas sindicales, representantes electos, periodistas, profesionales sanitarios y otros simpatizantes de la causa palestina. En junio y julio de 2026, el buque de la FFC, el Handala II, navegó por Escandinavia, haciendo escala en puertos de Noruega, Suecia y Dinamarca. A principios de este mes, el buque Kate zarpó de Bristol (Reino Unido) y ha hecho escala en Irlanda, Alemania y Francia.
El próximo 5 de septiembre llegará a Bilbao* donde recalará hasta el día 8 que zarpará hacia Vigo, las siguientes paradas en la península serán Lisboa, Vélez-Málaga y Denia, desde donde continuará hacia Italia, para posteriormente la Freedom Flotilla seguirá rumbo a Gaza. En cada escala, la flotilla se unirá a las comunidades locales para presionar a sus propios gobiernos a que pongan fin a su complicidad en el genocidio, bloqueando los envíos de armas y energía que alimentan la agresión de Israel, poniendo fin a la cooperación diplomática y militar e imponiendo sanciones reales. El viaje servirá para generar apoyo público y presión internacional de cara al intento previsto de la flotilla de llegar a Gaza en octubre de 2026.
A lo largo del trayecto de puerto en puerto, la FFC y sus socios locales organizarán actos públicos de bienvenida, encuentros comunitarios, eventos mediáticos y oportunidades para que los simpatizantes visiten los barcos. Los detalles de las escalas y los actos públicos se darán a conocer a medida que se confirmen los preparativos.
Desde 2010, la Coalición de la Flotilla de la Libertad ha reunido a organizaciones de la sociedad civil y campañas de base de todo el mundo para desafiar el bloqueo marítimo. Su labor continúa el precedente establecido por el Movimiento Free Gaza, cuyos barcos comenzaron a navegar hacia Gaza en 2008.
La FFC insta a los gobiernos a:
-Exigir un paso seguro y sin obstáculos de la flotilla hacia Gaza, dejando claro que cualquier ataque, incautación o detención ilegal tendrá consecuencias;
-Exigir el acceso inmediato y sin restricciones a Gaza y el fin de la obstrucción por parte de Israel del suministro de alimentos, agua, medicamentos y otra ayuda esencial;
-Defiendan la libertad de navegación declarando que cualquier ataque, abordaje, incautación, desvío u otro uso de la fuerza contra los buques de la flotilla dará lugar a una acción diplomática inmediata;
-Utilicen medidas diplomáticas, económicas, jurídicas y de otro tipo a su alcance para poner fin al bloqueo ilegal de Israel y evitar nuevas violaciones de los derechos fundamentales de los palestinos y del Derecho internacional humanitario; y
-Se comprometan públicamente a exigir responsabilidades a cualquier Estado o actor responsable de atacar, detener ilegalmente o poner en peligro de cualquier otra forma a los participantes en la flotilla.
«La Coalición de la Flotilla de la Libertad sabemos que navegar hacia Gaza conlleva graves riesgos, pero el silencio y la inacción tienen un coste mucho mayor para los palestinos y para el mundo. Esta misión es una expresión de humanidad compartida y un rechazo a aceptar como algo normal la destrucción de todo un pueblo».


