El Servicio Penitenciario de Israel ha comenzado los preparativos para introducir la pena de muerte para los prisioneros y prisioneras palestinos.
Según el Canal 13 de Israel, los preparativos incluyen la creación de una instalación denominada «La Milla Verde de Israel», donde se llevarán a cabo las ejecuciones.
También se han iniciado los preparativos en materia de formación y procedimientos, mientras que se espera que una delegación del servicio penitenciario visite un país de Asia Oriental para estudiar el marco jurídico y normativo para la aplicación de la pena capital, añade el informe.
La medida se produce tras la aprobación por parte del Knesset del proyecto de ley sobre la pena de muerte en su primera votación el año pasado, con 39 diputados a favor y 16 en contra.
El proyecto de ley debe superar dos votaciones más antes de convertirse en ley.
El informe agregó que las ejecuciones se llevarán a cabo mediante ahorcamiento, con tres guardias activando el mecanismo simultáneamente. Se asignarán equipos especializados, compuestos íntegramente por voluntarios, para llevar a cabo esta tarea. Una fuente israelí dijo al canal que las sentencias de muerte se llevarán a cabo dentro de los 90 días posteriores al veredicto final.
La ley se aplicará inicialmente a los palestinos acusados de ser miembros de la Nukhba de Hamas, su unidad de élite, que participaron en los ataques de octubre de 2023. A los que seguirán los acusados de ataques graves en Cisjordania.
La legislación no se aplicaría a los judíos israelíes que matan a palestinos en circunstancias similares.
«Acto de salvajismo sin precedentes»
La ley israelí actualmente permite la pena de muerte en ciertos casos, pero no se ha llevado a cabo desde que el oficial nazi Adolf Eichmann fue ejecutado en 1962 por su papel en el Holocausto.
Los grupos defensores de los derechos humanos se han opuesto firmemente al controvertido proyecto de ley, citando las detenciones generalizadas de población palestina por parte de Israel bajo vagas acusaciones de terrorismo y el aumento de las denuncias de torturas y muertes desde el inicio del genocidio en Gaza.
Un número récord de 110 personas palestinas han muerto bajo las políticas penitenciarias introducidas por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, desde que asumió el cargo a principios de 2023, aunque los grupos palestinos dicen que el número real es probablemente mayor.
La semana pasada, una docena de expertos de la ONU instaron a Israel a retirar la legislación, advirtiendo que «las penas de muerte obligatorias son contrarias al derecho a la vida».
«Al eliminar la discrecionalidad judicial y fiscal, impiden que un tribunal considere las circunstancias individuales, incluidos los factores atenuantes, y que imponga una pena proporcionada que se ajuste al delito», afirmaron los expertos.
Los grupos defensores de los derechos de los presos palestinos, entre ellos la Comisión de Asuntos de Detenidos y Exdetenidos y el Club de Presos Palestinos, calificaron el proyecto de ley como un «acto de barbarie sin precedentes».
Fuente: Middle East Eye


